DEJAR DE SER CÓMPLICES: Introducción



Este libro está dedicado a mi hija, a mi nuera, a mi nieta,
 a mi madre, a mi abuela, a mis tías, a mis primas,
a mis hermanas, a mis cuñadas, a mis amigas y
a todas las mujeres que merecen ser felices…
y en especial a Yadud, mi amor, quien me enseñó el lugar
justo donde debo estar: a su lado, ni un paso adelante
ni uno atrás..



INTRODUCCIÓN

      He pasado la vida tratando de responderme a una pregunta mil veces formulada ¿Por qué yo? Seguramente cada una de la mujeres que leen este libro se han hecho exactamente le misma pregunta más de una vez. ¿Y han llegado a alguna respuesta? Seguramente no. ¿Y  saben por qué? Porque la estamos formulando mal. Nadie nos eligió para ser víctimas, nosotras mismas fuimos quienes nos pusimos allí, quienes nos dejamos ganar por el miedo, nos dejamos vencer antes de batallar.
      Este libro es parte de mi experiencia personal, una experiencia cargada de violencia y pérdida de autoestima. Sí…y  si me conoces seguramente te estarás preguntando ¿Cómo? ¿Cómo pudo sucederte a ti? Estoy fuera de todos los parámetros. Uno espera que las mujeres víctimas de violencia intrafamiliar sean personas carentes de recursos, no tanto materiales, sino intelectuales y emocionales para enfrentar esa situación y claramente no es mi caso. Poseedora de títulos universitarios, más de uno; posgrados; experiencia como académica; a cargo de equipos de trabajo y más. Pero bueno, esa soy yo y allí estuve. Ahora voy a contarles cómo fue este arduo camino de 25 años para salir de un círculo de violencia que parecía no soltarme.
      Por eso...porque nadie mejor que  quien ha vivido esa lucha en carne propia cuente como un día supo que la principal cómplice de esa situación era ella misma, es que, aunque escribo sobre muchas temáticas, he decidido escribir este libro que no diría que es de autoayuda. Es un libro para re-conocerse y para saber exactamente dónde buscar los recursos dentro y fuera de una misma para ponerse de pie, decir BASTA, y salir adelante.
      Cuando terminen de leer este libro y de poner en práctica todos los consejos que voy a darles, no van a ser más adineradas, no estarán en condiciones de ser exitosas en la Bolsa, ni sabrán cómo solucionar cada problema de sus vidas, pero les aseguro que habrán recorrido un largo camino hacia la recuperación del mejor amor que podemos sentir: el amor por nosotras mismas. Sabrán que son únicas, especiales e irrepetibles.  Sabrán que se merecen mucho más de lo que les dijeron y de lo que se atrevieron a soñar y es más…les aseguro que sin gastar en maquillajes, tratamientos de adelgazamiento, ni cirugías saldrán a la calle sintiéndose hermosas y merecedoras de ese gran amor que sienten por sí mismas, pero también de ese gran amor que aún las está esperando en algún lugar del mundo. Porque no vinimos a este mundo a sufrir. Vinimos a ser felices sólo que en algún momento como mujeres decidimos sacrificarlo todo por…por todos, menos por nosotras mismas. ¿Y saben qué? A nadie le sirvió de nada nuestro sacrificio, porque nadie nos pidió eso, porque no conduce a nada, porque sobre todas las cosas nos menoscabo tanto que al final no fuimos de aporte para nadie.
      A lo largo del libro verán cómo se mintieron a sí mismas. Cómo justificaron a quien las maltrataba y se justificaron a sí mismas por su inmovilidad. Y es mentira que no se puede. Si se puede. Siempre se puede. Porque el mañana llega con valor y sin él y si debemos elegir, es mejor hacerlo con valor.
      Van a aprender que el mundo no es blanco o negro, sino una innumerable gama de grises y esa gama de grises es la verdadera  ventaja. Porque no está todo dicho. No está todo cerrado. No está todo terminado. No está todo perdido.
      Seguramente se estarán diciendo “es fácil decirlo pero yo soy demasiado mayor, o tengo hijos por los cuales velar, o tengo problemas de salud o cargo además con mis padres o incluso estoy sin trabajo…” Sé qué pensarán en todo eso es un obstáculo que yo no debí superar…pero no es así. Tuve que superarlos a todos juntos y a la vez. No existe el momento ideal para recuperarse a una misma. ¿Y saben porque? Porque el momento ideal es ahora. No se puede esperar más, ni un minuto más.
      Enfrentar la violencia y salir victoriosa no requiere de clases de karate ni de autodefensa. No necesita de guardias, ni de policías, sólo de la verdadera determinación de no querer seguir siendo víctima.
      A lo largo del libro voy a ayudarles a derrumbar todos esos muros que cimentaron con miedo y les voy a ayudar a reconstruir su verdadero yo. Seguramente van a derramar muchas lágrimas porque se reconocerán en cada relato, pero esas lágrimas sólo servirán para lavar sus almas y animarse a salir adelante con el rostro limpio y renovado.
      ¿Y si se equivocan? A quien le importa si se equivocan. Porque finalmente todos nos equivocamos. Aprenderán a ser menos exigentes consigo mismas, a ser más condescendiente,  a mimarse más. Aprenderán  a aprender de cada uno de sus errores y a reírse de ellos. Sabrán que no son perfectas, pero a diferencia de antes de haber leído este libro, no les molestará esa imperfección porque será parte de sus propias y únicas bellezas.
      Les invito a que recorran conmigo este camino de autoayuda, de reconocimiento y por sobre todas las cosas de superación y ganas de vivir la vida. ¿Porque saben una cosa? Mientras éramos víctimas,  la vida afuera siguió, con o sin nosotras…y ya es hora de que sea con nosotras y nos sumemos a la fiesta
      Cuando terminen de leer este libro espero verlas con sus vestidos más coloridos, riendo solas por la calle, mirándose en todos los espejos, escuchando música como si tuvieran 15, enamoradas de sí mismas y abiertas a ser feliz por primera vez, pero no por única vez. Porque la felicidad depende de nosotras mismas y es para siempre.



Comentarios

Entradas populares de este blog

El niño de agua y sal

Amarnos sin límites

Carta a la Vida