Cuando pienso en ti
Cuando pienso en ti, mi pulso se acelera, la respiración se agita y la piel se me eriza. Cuando pienso en ti, me falta el aire y, aunque no lo creas, me faltan las palabras. Cuando pienso en ti, el fuego sube por mi cuerpo, las manos me tiemblan, los labios se humedecen. Cuando pienso en ti, toda yo me vuelvo deseo: sueño con besarte, muero por tocarte. Cuando pienso en ti, imagino susurrarte al oído, decirte que soy tuya y reclamarte mío.