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Mostrando entradas de julio, 2017

Laurelia: Capítulo V. Un mismo lugar para dos pueblos

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V Un mismo lugar para dos pueblos   Baldomero no podía entender, y Artemio en realidad tampoco comprendía demasiado. Aunque algo si estaba totalmente claro, la casa de su tío Melitón era la misma. Tory, su perro, era el único que podía verlo y por eso no abandonaba la casa solitaria y derruida de Villa Nueva. ¿Pero cómo podían convivir dos casas en un mismo sitio? ¿Cómo podían verse la una a medio derrumbar y la otra totalmente remozada? Artemio sentía que le dolía la cabeza, que le iba a estallar en realidad. Melitón, que sabía lo que estaba sucediéndoles a sus sobrinos, los miraba con condescendencia y sonreía plácidamente. Baldomero, se estaba molestando con esa sonrisa y sintió que se estaba enfadando con su tío que sólo sonreía y no les daba ninguna explicación plausible. Pero Artemio, dándose cuenta del estado en que estaba su hermano lo instó a calmarse. Algo le decía que esa explicación llegaría a su momento y sería muy larga. Por otro lado se sentía extrañamente c...

No soy nada...

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Como duelen los besos que no puedo darte, las caricias retenidas entre las sábanas frías. El amor que se agolpa en los rincones olvidados. Sólo me quedan las letras en las que me refugio, Buscando encontrar tu corazón distante. Como duelen las manos que no sienten tu piel, Los rincones del alma que extrañan tu sonrisa. Duelen los ojos vacíos de tu reflejo Y sobre todo duele el silencio que no se llena con nada. Porque nadie reemplaza tu cuerpo, Nadie reemplaza tu voz ni tus risas, Nadie me despierta para decir “te amo” Y aunque sé que estás ahí, y puedo presentirte, Me vuelve loca la distancia y la sed de ti. Porque el mar no es mar sin playa, La noche, no es noche sin luna. El día, no es día sin sol. Y yo?…yo no soy nada sin ti.

Laurelia: Capítulo IV- Una niña especial

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IV Una niña especial   Si algo sabía hacer Laura era cumplir al pie de la letra los mandados. Ella era muy consciente de sus limitaciones, pero estaba tan nerviosa por todo los sucedido que caminaba dando saltitos, como para avanzar más rápido y se restregaba las manos entre sí y luego contra su falda gastada. Pronto estuvo a la vista el almacén. “La estrella del desierto,” decía el cartel de madera ya descolorido por el tiempo. Y en verdad era una ironía ese nombre, porque en el desierto se ven infinidades de estrellas, en cambio en este almacén la mercadería escaseaba y rara vez uno podía encontrar algo de lo que buscaba. Pero era el único del pueblo y don José, su dueño viajaba a la ciudad más cercana a comprar insumos sólo una vez cada tres meses. A su llegada no cabía un alfiler en el gran salón. Los visitantes habituales que usaban las pocas mesas distribuidas en la gran habitación de paredes de adobe y techos altos para tomar una que otra copita y enterarse ...

Desvaríos...

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En alas de fantasía impulso mi noche solitaria y dibujo tu cuerpo encadenado al mío, con lágrimas de nostalgia... Despunta el alba y el frío de la mañana me despierta asida al recuerdo imperecedero de tu voz enamorada  y lanzó un "te amo" que sé, ha de estremecerte a la distancia, porque mi necesidad de ti es tanta que el viento se vuelve mi aliado y la mañana, cómplice de mis desvaríos,  para susurrar a tu oído un verso enamorado.

LAURELIA: CAPITULO III: Un pueblo llamado Villa Vieja

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III Un pueblo llamado Villa Vieja Al salir Baldomero y Artemio lo hicieron lo más aprisa que pudieron, aunque el panorama que les esperaban no era lo que ellos recordaban haber visto al entrar. Los dos quedaron como petrificados cuando a su alrededor vieron un manto de flores de tantas especies como nunca antes habían visto y de los colores más inimaginables y bellos. Atravesando ese manto un camino de pasto que parecía una alfombra unía la entrada del monte con otro círculo interno a las flores, también de pasto, un pasto especial, suave, mullido como una alfombra y que no se estropeaba al caminar sobre él. Aunque Baldomero y Artemio lo hicieron con el más profundo cuidado, convencidos de que no debían dañar absolutamente nada. De ese modo llegaron hasta el círculo y al pisar en él la vida empezó a bullir como por arte de magia. Cantidades de pequeñas personitas, porque no eran enanos, sino personas diminutas, con caritas del tamaño de la cara de un niño, aunque se nota...

Quién soy?

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¿Quién soy me preguntaba esta noche en medio de la soledad de mi cuarto? Soy un huracán que no reduce su fuerza a pesar de chocar contra todo a su paso. Soy como los tsunamis que se gestan en las profundidades y estallan en olas gigantescas. Soy pasión, furia, fortaleza, obstinación, perseverancia, lucha, porfía, tenacidad, lealtad. Me desgrano en mis poemas, en mis cuentos, en mis libros, en mis guiones…voy dejando una parte de mi corazón en todo lo que hago y en vez de debilitarme cada pedacito se vuelve  una nueva semilla que me da más fortaleza. Aun así a veces tengo pena…aun así te necesito…aun así a veces, solo a veces, lloro.

LAURELIA- CAPÍTULO II- Un claro en el monte

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II  Un claro en el monte. Corrían los años cincuenta, cuando bordeando el río San Juan un campesino, de los tantos que pasaban por allí, decidió desviarse de la orilla que lo llevaba directo hacia Villa Nueva a ir en dirección al monte que se veía no demasiado lejos a su derecha. Se bajó de su petizo y se dirigió sin vacilaciones.  Nunca se supo más de él. Pasaron diez años y entonces un sobrino lejano de este campesino sintió la misma tentación, pero esta vez on el objetivo de investigar lo sucedido a su tío. Para no desestimar los riesgos esta vez decidió invitar a un grupo de personas para que lo acompañaran y fueran parte de esta pesquisa que debería aclarar de algún modo el destino de su tío, según él decía, aunque algo interior le decía que había mucho más que una desaparición anecdótica después de tantos años.  Así, Artemio, en compañía de sus tres hermanos y cuatro vecinos, partieron una tarde primaveral hacia el monte.  Era un día e...

LAURELIA-CAPÍTULO 1- Cómo llegó al mundo Laurelia

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LAURELIA ES UN LIBRO QUE LE ESCRIBÍ A MIS HIJOS Y QUE PUBLICARÉ CAPÍTULO  A CAPÍTULO MIENTRAS LO CORRIJO 15 AÑOS DESPUÉS DE HABERLO ESCRITO. ESPERO PODER PUBLICARLO ALGÚN DÍA....Y SI NO...AQUÍ ESTARÁ...PARA ELLOS...LA MEJOR PARTE DE MI VIDA...   I     Cómo llegó al mundo Laurelia Laurelia era una niña muy singular, como singular era todo lo relacionado con su existencia. Su madre, una mujer vulgar, de cuerpo huesudo y piel curtida por el trabajo a la intemperie, ni siquiera percibió estar embarazada de su séptimo hijo y siguió llevando una vida totalmente normal mientras Laurelia, se desarrollaba calladamente dentro de su vientre. El padre, un hombre que a pesar de ser adusto y de pocas palabras, era tierno con sus hijos, nunca renegó de tanto trabajo, ni de la extensa prole que había generado su existencia junto a María, su esposa. Trabajaba todo el día, y cuando tenía ocasión las noches, pero no por ello al regresar cansado de sus labore...

Cómo te amo

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                      Hoy me detuve a preguntarme cómo te amo y llegue a la conclusión de que te amo, pero no por lo que puedas darme,                         no por el futuro, ni por los años compartidos   Te amo... no por lo que tenemos, ni vayamos a tener juntos                         Te amo... pero no por los hijos, ni por los compromisos                         Te amo por lo que eres                         Por tu esencia, por tu fuerza                         Por esa capacidad que tienes  de llenar todos mi vacíos, iluminar todas las sombras, ponerle ...