El niño de agua y sal
Caminé con mis pies pequeños por calles pedregosas. La vida fue una continua lucha por sobrevivir dignamente Crecí jugando a comer más tarde y a alumbrarme con la luna. Viví apartado del mundo y para no extrañarlo me fui creando uno mío Soñaba tendido en los balcones donde el aire estaba ausente que un día sería libre y podría ver otros cielos con nubes diferentes. Quería viajar y ver más allá, conocer otros colores y sabores, traspasar los barrotes de mar que a mi infancia encarcelaban. Una noche salí furtivo, abrazado a la esperanza de volar, me subí a una balsa, y lleno de sueños, me hice a la mar. Eran sólo noventa millas la que tenía que atravesar y partí entre las tinieblas, soñando con un mejor despertar. La noche cálida y húmeda se desgajó en rayos incandescentes y con el correr de las horas comenzó a escalar el sol. El mar se convirtió en un inmenso salón azul, ideal para bailar Mi balsa danzó a un ritmo tenue durante ese prim...

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