Condenados


A veces me pregunto por qué te amo tanto...
otras porqué tú me amas...
y nunca acierto con una respuesta que me satisfaga...
sólo puedo respirar, sentir, palpitar este amor.
Y cuando te escucho...tu voz tiene el poder
de borrar todas las preguntas de mi mente
y abrir la puerta de mi corazón.
En verdad ya no sé qué vaya a suceder,
qué vamos a hacer con este sentimiento
Lo único que sé es que estamos condenados a amarnos
Por siempre y sin medida.

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