Debo despedirme
Hoy me he parado frente a un espejo
De esos a los que tanto temía en mi juventud
He visto unos ojos cansados y vidriosos,
exenta la mirada de ilusiones vanas.
En mi rostro se ve inexorable el paso del tiempo,
que cruel y despiadado ha tallado mis batallas.
Cada línea recuerda amarguras y desengaños,
unas pocas sonrisas suavizaron le expresión.
Mi cuerpo árido e infértil alberga sueños imposibles,
mientras todo mi andar devela que debo despedirme.
Me detengo y pienso, ¡¡¡¡Qué inútil paso por la vida !!!
Tuve hijos que ya no están, amores traicioneros,
familiares que nunca me quisieron, trabajos donde dejé la salud...
Nunca fui feliz, y si lo fui...ya no lo recuerdo.
Y hoy estoy consciente de que, aunque por dentro me siento viva,
debo despedirme y dar un último paso al olvido.
Sólo me detiene mi gato que aún no consigue alguien, que como yo, ame tanto.

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