Aún espero que regreses


Te sentí crecer dentro de mí
mientras trataba de adivinar tu rostro.
Me complací en el reflejo de tus ojos
y lo inigualable de tu sonrisa
Lo di todo por verte jugar cada día.
Lo di todo por verte dormir cada noche.
Y un día comenzaste alejarte…
Recuerdo la primera noche que no llegaste
El primer día que no te vi.
Recuerdo cuando tuviste tu primer secreto.
Y te hiciste hombre ante mi sin poder impedirlo.
Entonces debí darte espacio.
Tus besos ya no eran míos
Y tus manos buscaban forjar vida.
Y tus ojos, tus ojos fueron perdiendo brillo.
No te vi llorar pero he presentido tus lágrimas
No te vi sufrir, pero leo tu dolor en tus palabras
Ya no eres el niño de mis sueños.
Ya no es una noche, ni un día, ni una semana.
Son meses sin saber de ti
Y ¿sabes? Sigo siendo tu madre
Y aunque no conozco al hombre
que camina en los pies de mi hijo
todavía me desvelo por las noches
esperando que regreses…


Comentarios

Entradas populares de este blog

El niño de agua y sal

Amarnos sin límites

Carta a la Vida